La Organización Mundial de la Salud estableció esta fecha para recordarnos que la higiene es una de las herramientas más simples, económicas y efectivas para prevenir enfermedades.
El hábito de lavarse las manos con agua y jabón puede reducir hasta en un 50% el riesgo de contraer infecciones respiratorias y gastrointestinales. Además, mantener una adecuada higiene personal y del entorno es fundamental para proteger la salud propia y la de quienes nos rodean.
Un buen lavado debe durar entre 40 y 60 segundos e incluir estos pasos:
Un hábito que salva vidas
El lavado de manos sigue siendo la medida más importante y económica para prevenir la propagación de virus y bacterias. Adoptar este hábito cotidiano protege tu salud y la de toda la comunidad.